"El amor a los libros puede ser más fuerte que el gusto por una vida que se viera privada de ellos"
Claude Roy, El amante de las librerías

Mostrando entradas con la etiqueta Mis poemas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mis poemas. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de mayo de 2013

Mis poemas: Mañanas de domingo



Desperté una mañana ávida de vivir, dispuesta a enfrentar al rocío que llamaba a mi puerta. Los caracoles escalaban por mi pared y asomaban sus ojos por el cerco de la ventana. Les eché agua hirviendo para que cayeran al suelo.

Leí un poema que decía que el amor era etéreo, como la harina. Y me eché a reír. Saqué un paquete del armario y lo solté por el aire, dejando que bañara mi pelo y mis enaguas. Y abrí la puerta.
El agua de la mañana se mezcló con el trigo, haciendo una masa que calcaba mi figura. Y el vecino de enfrente me metió en el horno. Y salí convertida en una figurita de mazapán, tan bonita que tuve que meterme en un plástico y precintarme yo sola, para que el tiempo no degradara lo que salió de aquella operación, llamémosla, estética.

Hoy, por la noche, creo que saldré del plástico pero, esta vez, no dejaré que la harina me toque.

miércoles, 18 de abril de 2012

Mis Poemas (IX)




Una mañana amanece y no estás.
Y descubro que las palabras que ayer me dijiste, a mi oído,
se han perdido en el tango que bailabas antes de entrar a mi casa.
Y el tiempo se detiene en una figura discreta,
de malevaje caliente y de un Sur distante.
Y luego se detiene en uno de tus besos, en mi mejilla.

Todo esto ocurre, si no pienso en más que si eso ocurriera.

Todo es una piel de tigre que conforma el mapa de tu cara
de tu sexo
de tu cuerpo acariciándome cada tarde.
Porque una tarde vuelves a casa y te espero,
sentada en el borde de la cama, en silencio
solo buscando tu cara mientras me miras.

Todo esto ocurre, si no pienso en más que si eso no ocurriera.

Y esta tarde despierto dentro de ti,
envuelta en la alfombra que es tu pecho que me conforta,
y descubro que me miras con amor. Todo estará bien.
Mientras, hacen ruido los vecinos, y tratas de escapar por la puerta
que siempre estará abierta cuando quieras entrar.

Y siento que quiero escribir para ti, aunque no te conozca,
porque mi voz fluye cuando te escucho
y me descubres parte de tu mundo.

Un tango después paseamos por la playa, tomamos una cerveza
y coges mi mano.

Todo esto ocurre, cuando estás cerca de mí.


miércoles, 21 de marzo de 2012

Mis poemas (VIII)


Pasabas las páginas al compás de la lluvia,
música impávida de pasadas tertulias


Con métrica hermética
y compuesta la rima
florece el otoño
de tus ojos cautiva
y veo pasar el tiempo
pausado
sin ti



sábado, 7 de enero de 2012

Mis poemas (VII)


Pendiente de bajar la cuesta 
mi mano soltó la tuya 
y rodó con mi cuerpo adelante 
en una estrecha cabriola 

Me frenó el bordillo de tu hermosura 
con un ligero barniz, 
moreno por la lluvia 
y con tu aliento fresco por la mañana


viernes, 28 de octubre de 2011

Sonrisas

Esta tarde vi sentado al amor doce filas más allá, se dio la vuelta y me miró.
Se ocultó su sonrisa y no vi más su cara sonrojarse, solo su nuca perfecta
tallada en hueso claro y madera de boj.
Quise tirarle mi ebook y que se diera la vuelta, pero no volvió a girarse
Hasta que terminó la peli....

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Mis poemas (VI)


Te escribo de noche
cuando las letras no saben seguir solas en la oscuridad
y mi mano está ahí, certera, ordenándolas en palabras
que adquieren su pleno sentido
con tu mirada

Te escribo de noche
donde tu cuerpo y el mío se dibujaron despacio, ensimismados,
separando los segundos en facetas recortadas, ordenadas,
que adquieren su plena realidad
con tu recuerdo

Te escribo de noche
como un amante desbordado por un mar de ausencias,
de paseos robados,
que adquieren toda su dulzura
con tu silencio

Te escribo de noche porque aun te siento,
porque tus noches siempre serán las mías,
porque en mis noches, siempre estarás tú


(c) Rhut López Zazo


Whistler, Nocturno en negro y oro



viernes, 15 de julio de 2011

Mis poemas (V)

Hojas de otoño, J. E. Millais
Si en la vida pasé
de lejos por mi juventud,
y el otoño me sorprendió vacío
Cómo pude escapar volando
cuando escuché tus pasos,
ya dormido
Cómo no dejé a tu cuerpo
tan cálido como frío
llenarme
en esta nueva oportunidad
Quizá mis besos ocultaron
la vejez en la hierba


O yo extravié el camino
a tu inocencia

viernes, 17 de junio de 2011

Mis poemas (IV)

Foto: El beso de la esfinge, Franz von Stuck
Ya no recuerdo si dormí
silencios en tu boca
o tu boca despertó
los placeres en mi carne

Te despojé de afeites
y te contemplé desnudo
mientras descendías
por mis carnes censuradas

Y la noche me hizo verte
en tu realidad
de hombre normal
La magia desapareció
pero no la eché de menos,
nacía algo mejor

Tu historia y la mía


jueves, 9 de junio de 2011

Mis poemas (III)



Comprendo tus manos sobre mis hombros ayer
Compruebo la largura de tus brazos
que me sostienen
a un metro
de la tierra
Consiento sentirme arder entre la vegetación florida
y consiento ceder la vida a partir de tus manos.
En tus manos tengo duelo y tengo descanso
Tengo muerte en tus manos
y silencio en las mías, colgadas
sobre páramos
de vida en silencio

Las manos muertas que me acogen desfilan despacio
entre hileras rotas llamadas tumbas,
entre arcos ahogados por la neblina,
con tus manos detrás unidas en un gesto de dolor.

jueves, 2 de junio de 2011

Mis poemas (II)


Dibujándote te espero,
pero no me sales tú en papel
solo tu recuerdo
desvanecido por el tamiz
de mi mirada
que solo ve lo que desea
no lo que le aguarda
al esperar         dibujándote

viernes, 27 de mayo de 2011

Mis poemas

Mis manos se deslizan por la arena de la brevedad
mientras espero tu carta
mientras espero tu carta no puedo escribir palabras
que nunca llegan a tu voz
mientras espero tu carta

Mis manos lamentan la espera
ansiosas de esa voz
que captura mi atención rota
Mis manos se vuelven locas
detrás de tu truco de malabarista
caduco
¿y si no escribes más?

Mis manos se repliegan por la arena del desconsuelo
porque no llegó tu carta
porque no llegó tu carta prosigo, sin emociones ya
que me sostengan,
porque no llegó tu carta