"El amor a los libros puede ser más fuerte que el gusto por una vida que se viera privada de ellos"
Claude Roy, El amante de las librerías

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lunes, 13 de mayo de 2013

"Propaganda: Power and Persuasion". Una mirada


Uncle Sam recruiting poster by James Montgomery Flagg c.1917


"Tú, te estoy esperando", nos dicen los anuncios desde la televisión.
Series como Mad Men, que trata los inicios de la publicidad tal como la conocemos hoy en día, tienen gran éxito de público porque nos muestran las "tripas" de los publicistas que iniciaron este camino tal como lo conocemos: el de los anuncios que nos dirigen, que nos muestran qué comprar y qué no. Un camino que la crisis está desdibujando ya que, si no hay dinero, no puedes acudir a esa cita, no puedes colmar sus expectativas. Te conviertes, por tanto en un consumidor fuera de su target audience, eres invisible: "Estás fuera del sistema, amigo".

http://guias-viajar.com/madrid/capital/gran-via-pantallas-carteles-luminosas-cines-teatros/
Pantallas luminosas en las fachadas del Cine Callao de la Gran Vía de Madrid
Pero los poderes públicos, el Estado, también ha utilizado desde siempre esta publicidad. Es lo que llamamos propaganda. ¿Será por eso que los anuncios son vistos, a veces, con reparos? ¿Porque no queremos reconocer lo que somos, porque la frustración del deseo de compra no satisfecho hace que el perro muerda la mano del que le da de comer, porque el poder lo utiliza para convencernos, al igual que las empresas?
O, quizá, porque no se ven desde un punto de vista artístico, ya que el arte se refugia en ellos, ayudado por la fotografía, y olvidado ya de los grandes dibujos, como los que adornaban las marquesinas de los cines de la Gran Vía, que ahora se han convertido en pantallas de vídeo gigantes.

Me gusta pasear por la Gran Vía. Es como un remedo de la Quinta Avenida o de Picadilly en tamaño extramínimo. Las pantallas están rodeadas de graffitis, que son tan poco duraderos como esos anuncios pegados en las vallas de los edificios en construcción. Sí, porque con la misma caducidad que la del producto que venden, pronto son sustituidos por otros que van haciendo cada vez más gruesa la capa de papeles coloreados pegados a esa pared que nos resguarda del viento en la calle al caminar. Hasta que llega un día en el que las esquinas del papel de los carteles, pegados unos sobre otros, se levantan, y el arte se ha convertido en un pedazo compacto de historia que acaba en la basura.

Bert, the Turtle

Leon Carr, Leo Corday & Leo Langlois (1953)
Quizá por todo esto nos interesa la publicidad, y mucho más la propaganda, la que se crea para influir en la opinión de personas que pertenecen a una comunidad, mostrando solo una cara de la cuestión que presentan. Adoctrinando a las masas, que dirían.
Es bueno saber que la propaganda que nos rodea se ha usado en guerras, en epidemias. Para crear unidad y división. Que utiliza el humor y la intimidación. Y, sobre todo, que en las bibliotecas es donde se pueden encontrar estos pedazos de historia, guardados para que los hombres puedan entender mejor su presente. Son un lugar donde se resguarda y preserva el conocimiento, que luego se exhibe en exposiciones como "Propaganda: Power and persuasion", de la British Library, para que seamos conscientes del poder que un simple cartel tuvo en determinado tiempo.


En Londres, desde el 17 de mayo al 17 de septiembre de 2013, se puede visitar esta exposición, centrada en la propaganda internacional de los siglos XX y XXI.
Posters, películas, dibujos, sonidos y textos, forman un mapa que revela los caminos que el Estado ha utilizado para influenciar y persuadir a sus ciudadanos. Y este mapa acaba en una mirada a este siglo XXI, y a cómo los social media se han convertido en una nueva vía de influencia, mediante el debate público. Su hashtag es #BLPropaganda, por si queréis participar en su debate.

Y yo me pregunto si todos estos anuncios, en realidad, son un mapa que podemos observar para comprender  la sociedad en la que nos movemos un poco mejor: una hoja de ruta que escriben para ti.

De cualquier forma, os dejo con Noam Chomsky, que reflexiona sobre la propaganda y los mass media en este vídeo.



miércoles, 6 de marzo de 2013

El ángel oscuro

Arte extraño, oscuro. Fantasmas que esperan detrás de un reloj de una estación, también extraña. Extraño el aspecto de un museo que estaba antes dominado por las vías de los trenes. Y extrañeza la que provoca en el visitante encontrar tantas figuras y entes insólitos asomando por doquier.
Carlos Schwabe
The Death of the Gravedigger (Detail)
© RMN (Musée d'Orsay)
Hablo de la imaginación que el siglo de la razón acabó por avivar, de un despertar que ha durado siglos, que ha ido nutriendo nuestro imaginario con espectros, hombres creados por el hombre a partir de trozos de otros hombres. De la llegada, en fin, de lo oscuro a la realidad. Y que ahora se asoma de nuevo a nuestras vidas desde el Museo d'Orsay, antigua estación de trenes reconvertida, que siempre es un placer para el visitante contemplativo.

La escritura y la imagen en sus múltiples soportes han tratado el lado irracional del hombre desde sus comienzos, pero quizá fue la novela gótica la que empezó a poblar la mente humana con lo raro, lo monstruoso, como trasunto de aquello que permanece en nuestro subconsciente y que no queremos que aflore: los miedos, lo incomprensible, lo irreal. De aquellas lecturas se pobló el mundo de imágenes que, potenciadas por el romanticismo y expandiéndose a través de libros, imágenes, cine, han llegado hasta nuestros días, y que nos acompañan ahora como algo cotidiano: ¿quién no ha visto fantasmas alguna vez en su vida?.

Y sobre esto gira la Exposición "L'ange du bizarre: Le romantisme noir de Füssli à Max Ernst" , en español "El ángel de lo extraño. El romanticismo negro de Goya a Max Ernst", en el Museo d'Orsay.
Carlos Schwabe
La ola
Goya, Gericault, Füssli, Delacroix, Friedrich, Blessen, entre otros, dan forma a esos espectros y demonios interiores, a lo misterioso, a lo macabro. Del horror externo al hombre se llegó al horror cotidiano, al que Poe y Barbey d’Aurévilly nos enseñan en sus escritos. Y de ahí, a las hordas de demonios no había más que un paso: saltando a través del surrealismo y del expresionismo se ha llegado a una cultura revivida de lo oscuro, que nos fascina. No hay más que ver el éxito que los zombies y los vampiros tienen entre el público actual.

Cuento, novela...todos los géneros me valen para hablar de esto, por eso aquí os dejo el vídeo, disfrutad del viaje.




martes, 19 de febrero de 2013

En el camino de Proust

Viajar y viajar, es algo común en la actualidad. También lo es el visitar catedrales góticas como hacía Proust en su juventud, antes de confinarse voluntariamente en su casa, en su cama, para dedicarse a escribir. Pero gracias a que dejó de viajar podemos disfrutar hoy de su obra, En busca del tiempo perdido. He aquí una elección vital: producir o disfrutar de lo que los demás producen. ¿Cuántas obras maestras de la literatura no se habrán perdido por este afán de vivir hasta las últimas consecuencias?

¿Y por qué este afán nómada? Quizá por la necesidad que tenemos de libertad, de búsqueda de experiencias nuevas que la sociedad actual, que constriñe tanto al individuo, no es capaz de ofrecer. Quizá por la necesidad de volver a encontrar lo desconocido, de ir a buscar la quimera, de descubrir el polo sur, para convertirnos en un mito. Quizá todo sea por lograr ingresar en la galería de los dioses modernos, Einstein, Amundsen, el capitán Kirk, Han Solo. Ser una estrella en el pavimento de de la fama y lograr plantar un árbol antes de morir. Qué imaginario tan absurdamente absoluto estamos creando en esta época.  

Bueno, y todo esto viene a propósito de mi espíritu, siempre "inasequible al desaliento", siempre en búsqueda de itinerarios posibles para viajes que probablemente (no) voy a hacer, y que hoy me ha llevado otra vez a Nueva York. 
The Morgan Library es una biblioteca museo exquisita, recientemente restaurada, que ha organizado la Exposición Marcel Proust and Swann's Way: 100th Anniversary, en colaboración con la Embajada Francesa. Con fondos de la Biblioteca Nacional de Francia, quieren celebrar la publicación en 1913 del primero de los siete volúmenes que conforman esta gran obra. Han seleccionado anotaciones del autor, borradores preliminares, pruebas de galera, cartas entre Proust y su madre y otros documentos que ofrecen una luz sobre la ya tan estudiada obra de Proust y su proceso de creación. 

Del 15 de febrero al 26 de abril de 2013 Proust nos espera al otro lado del océano. Podemos ir por el camino de Swann a Combray, volver a nuestra juventud perdida y viajar para llegar a la luna, pasando por la ciudad a la que tantos cantan. Viajar y viajar, siempre viajar.

Por cierto, me encanta esta edición, la que Pedro Salinas tradujo en 1920, para Espasa-Calpe..

Y esta película, una imagen siempre en movimiento: Celéste, de Percy Adlon.



La próxima vez, nos vemos en Nueva York.

miércoles, 4 de abril de 2012

Hombres y animales: los sonidos de la naturaleza

Animales, somos animales, pero no nos comportamos como tal ¿qué nos diferencia de ellos? Pues en la escuela nos decían que la capacidad de razonar, el pensamiento, que solamente es humano. Pero ya no lo tengo tan claro, porque somos animales y, al final, nos mezclamos con ellos en el entorno en el que vivimos. Y ese "medio-ambiente" siempre estará ahí aunque construyamos ciudades y dejemos que nos engullan y nos conviertan en preciosas flores de asfalto. Me resulta curioso que algunos ejemplares de humanos se comporten como si nunca hubieran pasado por esa escuela, que tan bien define esa diferencia.

Porque yo suelo hablar del paisaje como algo estático, sin darme cuenta de que está lleno de vida. Y de que el hombre ha ido forjando relaciones complejas con el mundo animal a lo largo de la historia. Y de que esto sigue siendo motivo de reflexión.
Jim Dine Blind Owl (2000)
El arte, por ejemplo, sería completamente distinto sin esa atracción  por la naturaleza que está alrededor del artista: la cotidiana y la exótica; la similar a sus vivencias, y la que le muestra lo desconocido, la aventura. Animal al fin y al cabo, el artista se siente atraído por esas diferencias y por esas semejanzas. Y en la Exposición In the Company of Animals: Art, Literature, and Music at the Morgan Library & Museum, que se puede visitar hasta el 20 de mayo, se explora cómo los animales han servido de inspiración a artistas, escritores y compositores a lo largo de la historia. Pintura, libros, música, son obras humanas, claro, pero basadas en esas relaciones tan distintas que se establecen entre el escritor y su obra. Podremos ver en Nueva York trabajos de Audubon, William Blake, Albrecht Dürer, T. S. Eliot, David Hockney, George Orwell, Prokofiev, Rubens,Virginia Woolf...

Pero no es necesario irse tan lejos para tomar conciencia de la curiosidad que sigue provocándonos ese mundo animal, de cómo la observación de esos objetos creados por el hombre nos acerca a los animales, muchas veces despojándolos de sus propias características para dotarles de vida humana. Como en la Exposición virtual Animalario. Visiones humanas sobre mundos animales en la que, para mostrar esa visión, se muestran objetos que sirven de intermediarios entre ese mundo animal y el humano. Porque "más allá de los contactos que se producen con los animales domesticados o con los animales salvajes, y que casi siempre aparecen marcados por su carácter utilitario, el ser humano ha "creado" muchos mundos en los que habitan animales sin existencia física. No se trata sólo de los consabidos animales fabulosos o monstruosos...sino de la creación de una caracterización moral de muchos otros animales, éstos sí reales, a partir de la suma de valores más humanos que animales...se aleja a los animales de su propia realidad y se les humaniza adjudicándoles valores de la propia cultura y llegándose, por tanto, a creaciones absolutamente irreales..."

Y aquí estamos, viendo a diario a  hombres comportándose como animales, y a otros hombres encargándose de humanizarlos, adjudicándoles esas capacidades de amar, de pensar, de vivir con plena conciencia.

Y toda esta reflexión tan básica solo porque ayer, por la noche, buscaba imágenes en Internet sobre animales. Y a las doce en punto encontré algo que no suelo tener tanto en cuenta: los sonidos de la naturaleza.
Y me pregunté ¿a qué suena el campo?, ¿a qué suena el mar? Porque cuando viajo, cuando salgo de la ciudad a respirar algo que no sea humo, solo noto su ausencia cuando cierro los ojos, lo visual que llena mi cabeza desaparece, y solo me queda el sonido. El sonido de los animales. Os dejo con la British Library y su archivo sonoro de sonidos de la naturaleza para que lo comprobéis vosotros mismos. Hoy voy a dormir con el canto de los pájaros de la costa, al lado del mar...







jueves, 8 de marzo de 2012

Escribir a mano

"Si decides escribir en una tarde de abril, no trates de sujetar tu mano. Porque escribir puede ser ese detalle feliz que ayude a no jurar en vano a aquél que vendrá detrás de ti, y quizá él consiga, así, que todo salga a la perfección."

Porque ¿quién no desespera al escribir? ¿Quién no sufre en cada línea como Flaubert decía? ¿Por qué una línea es maravillosa y otra la borraríamos sin remedio?
Yo sufro, a veces, pendiente de si será esta la palabra adecuada que creará un hilo entre mi mente y la del lector. Esa conexión "visuomental" que evita que cierre la página web y me abandone, y solo me quede el vacío gélido de los bites.
Pero hay personas que no sufren al escribir, es curioso, las palabras salen solas de su boca, sin que haya nada que deban cambiar porque la historia está en su mente tal como te la cuentan. Y tal cual la escriben. Y te gusta al leerla.
Quizá la clave está en el trabajo que acompaña a la inspiración. A veces, ese trabajo es mental, pero otras el escritor lucha en cada frase, y esa guerra abierta queda plasmada en un papel lleno de correcciones.

Por eso, para todo aquél interesado en ese proceso de trabajo de los textos, es conveniente y curioso acceder a  los manuscritos de los escritores, esos que se ocultan a menudo, a veces en archivos privados, otras en cajones de alguna institución, y cada vez más en la red. Porque la posibilidad que nos brinda Intenet para ver esos manuscritos digitalizados es algo impagable, ya que nos permite ahondar en el proceso creativo de los escritores que nos precedieron.
Pero es algo curioso, no solo para los que intentamos escribir, siguiendo los modelos que usaron otros, sino también para los que quieren estudiar ese algo que apasiona al lector en cada línea. Y, como no, para los que les gusta leer, simplemente.
Si escribir a mano para mí ya no es posible, acostumbrada a teclear letra a letra, y a borrar sin tino lo que escribo, entrando en una rueda de la que es difícil salir, imagino lo que debía ser escribir solo a mano, tachando y reescribiendo cien veces.

Y todo esto que os cuento se ve reflejado en la web. Por ejemplo, en la exposición online que ha organizado la Biblioteca Nacional de Francia, "Brouillons d'écrivains", en la que la palabra va unida a la imagen, enseñándonos manuscritos de grandes autores como Víctor Hugo, Émile Zola, Balzac, Queneau o Marcel Proust . Y reflexionando sobre esos procesos de escritura.

O en la exposición interactiva que se celebra hasta el 29 de abril en  Lisboa, "Fernando Pessoa, plural como el universo", de la Fundación Calouste Gulbenkian, en la que se enseñan textos inéditos junto al baúl donde guardó sus más de veinticinco mil manuscritos, y en la que podemos pasear por las cabinas que representan a los principales heterónimos del poeta (Alberto Caeiro, Ricardo Reis, Álvaro de Campos y Bernardo Soares), mientras hacemos y deshacemos versos de Pessoa con apenas mover una extremidad del cuerpo.

Para los que no puedan visitar Lisboa en uno de esos viajes de fin de semana, os dejo, como siempre, un vídeo.


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viernes, 13 de enero de 2012

De muñecas, ballets rusos y astronautas

Orientalismo
Como todos sabéis, al menos por las películas y los libros de Jane Austen y demás obras de época, la danza era una de las enseñanzas que recibían las jovencitas de buena familia, que no servía exactamente para rellenar sus "vacías" cabezas pero sí para cultivar su gracia como muñecas decorativas. Ya en la mitología griega encontramos a Terpsícore, la musa de la danza, representada como una joven esbelta y grácil, espejo en el que se miraban los escritores en busca de inspiración romántica en ese siglo tan especial en el que las mujeres estaban dominadas por una sociedad de hombres. El siglo XX trajo los movimientos feministas que contribuyeron a la reivindicación de la mujer como un igual, y ya en los años 20 y 30 la mujer elegante y exótica se convierte en el centro de la creación de los mejores escultores del momento, triunfa el Orientalismo y los cánones del XIX se difuminan ante la llegada de la modernidad.
La cuestión es que actualmente el amor a la danza es mucho más vocacional, es una profesión artística que se articula en el ámbito de la cultura. Para llegar a esto los ballets han seguido una evolución que implica una gran influencia en el arte,  por ejemplo, en el Art Decó. Ahora tenemos la oportunidad de poder contemplarla gracias a la muestra del Victoria & Albert Museum que este año podemos disfrutar en España (concretamente en tres ciudades, Salamanca, Barcelona y, a partir de febrero, en Madrid).

Esta exposición quiere rescatar en concreto la figura de Serguéi Diáguilev (Nóvgorod, 1872 - Venecia, 1929) a través de su compañía de danza, los Ballets Rusos, que nacieron en París en 1909 de una selección de los mejores bailarines del Ballet Imperial del Teatro Mariinsky de San Petersburgo.
Tal como nos cuenta la web de la exposición se muestra un recorrido por los escenarios y los acontecimientos más importantes que protagonizó la compañía en sus veinte años de existencia, sin la cual no podría entenderse la evolución de la danza en el siglo XX. Actuaron en Madrid y Barcelona, y artistas de vanguardia como Matisse, Picasso, Braque, Derain o Chanel participaron en el diseño de vestuarios y escenografías; músicos renovadores como Ravel, Satie, Falla, Stravinsky o escritores como Jean Cocteau trabajaron conjuntamente en este empeño, animados por Diáguilev.

Dividida en dos partes, “Diaghilev y la Edad de oro de los Ballets Russes 1909-1929” en el Caixa Forum,  y “Los Ballets Russes de Sergei Diaghilev y su influencia en el Art Déco” en el Museo Casa Lis, en este último podemos contemplar su maravillosa colección de Criselefantinas, que primero en la antigua Grecia y luego renovadas en el art Nouveau son un placer para la vista. Son unas figuras decorativas espectaculares, esculpidas con un detalle que las convierte en gráciles y delicadas, para mí remedo de esas musas griegas en cuanto que muñecas decorativas, pero con un aire ya distinto. 
Suelo acercarme a Salamanca a visitar este museo porque es extraño comprobar cómo un hombre al que tildaron de loco en su época pudo trasladar ese espíritu modernista a un callejón escondido pegado a la Catedral, con unas vistas admirables sobre el río. Os propongo acercaros por allí antes del 29 de enero, buscar la rana y el astronauta como manda la tradición al visitante, y no marcharos de la ciudad sin entrar a este museo.
Una idea más para un viaje de fin de semana.


 

sábado, 7 de enero de 2012

Sorolla, la moda y Nueva York

Esta mañana he descubierto que hay gente que lee este blog, y que viaja, y que disfruta descubriendo pequeños detalles que hacen de nuestros viajes algo especial. Encontremos lo que buscamos o no, gracias por leerme. Así que hoy os traigo una exposición curiosa, que muestra a los neoyorquinos la riqueza de la indumentaria tradicional española. Y lo hacen a través de las pinturas monumentales de uno de mis muchos pintores favoritos, Joaquín Sorolla, y de piezas de época del Museo del Traje. Porque la moda es una expresión artística del hombre que forma parte de nuestra cultura actual.
   
Joaquín Sorolla & the Glory of Spanish Dress se puede visitar en el Queen Sofia Spanish Intitute de Nueva York hasta el 10 de marzo de 2012. Concebida por Oscar de la Renta, diseñador de moda y presidente de la institución neoyorquina, y comisariada por André León Talley, editor de la edición americana de Vogue, pone la indumentaria y los lienzos como núcleo de la exposición, que se enriquece y completa con una selección de trajes de diseñadores contemporáneos que reflejan la influencia de la moda de España en el mundo.

Podemos ver en ella más de 10 pinturas y alrededor de 30 conjuntos de indumentaria masculina y femenina (desde prendas de trabajo a ropas festivas y de ceremonia), entre los que destacan un espectacular “traje de vistas", el traje de charra de la reina Victoria Eugenia de España, un traje de boda de mujer y un conjunto femenino valenciano de lujosa seda brocada inspirado en el siglo XVIII, todos ellos acompañados por su joyería y accesorios y caracterizados por la combinación de vivos colores y rica ornamentación.

Completan estos conjuntos de indumentaria una serie de estudios preparatorios procedentes del Museo Sorolla junto a otros objetos procedentes de The Hispanic Society of America, acompañados de algunos  trajes de luces de torero que han pertenecido a reconocidos matadores como Manolete o Fermín Bohórquez, y de elegantes trajes de fiesta de importantes damas de la alta sociedad española como la Duquesa de Alba, la Condesa de Romanones, la Baronesa de Alacuás o Naty Abascal.

Y como siempre, para que los que no estamos en Nueva York os dejo una recomendación: visitad el Museo del Traje, en Madrid. Las exposiciones temporales que programan casi nunca defraudan. Por ejemplo, hace dos años visité una exposición del hijo de otro gran pintor español, Mariano Fortuny y Madrazo, gran modisto, grabador...
Merece la pena adentrarnos a visitarla a través del tiempo.




viernes, 23 de diciembre de 2011

La Navidad más bella

Estamos en Navidad, y estas fechas no son del agrado de muchas personas. Pero las imágenes más bellas que la conservación de nuestro patrimonio nos permite contemplar, bien merecen una visita.
Me refiero a la Exposición "Mysterium admirabile: El tiempo de Navidad en los libros de horas de la Fundación Lázaro Galdiano", que se puede contemplar hasta el 6 de febrero en la sala 6 del Museo Lázaro Galdiano de Madrid. 

Los manuscritos iluminados siempre son una delicia, pero los libros de horas son especialmente seductores, tal como podréis comprobar si os acercáis a verlos. La exposición "se ha planteado siguiendo las escenas navideñas que aparecen en los libros de horas: Anunciación, Visitación, Nacimiento de Jesús, Anuncio a los pastores, Adoración de los Reyes Magos o Epifanía, Presentación en el Templo, Circuncisión, Matanza de los Inocentes, Huida a Egipto y Virgen con el Niño". Es uan muestra pequeña, pero merece la pena la visita.

Pero lo que más me ha llamado la atención es que han pensado en que, a lo mejor, queremos sentirnos medievales por un día, y regresar a ese tiempo en el que se elaboraban con cuidado estas hermosas imágenes. Y han programado un Taller navideño para adultos “Scriptorium. Taller práctico de dorado e iluminación en pergamino”  que tendrá lugar el 27 y 28 de diciembre o bien el 3 y 4 de enero del próximo año, de 18 a 20 h.
Su objetivo es "acercar a los participantes a la manera en que se iluminaban en la Edad Media las bandas decorativas de los Libros de horas y las adornadas letras con que se iniciaban estos manuscritos".
Imagen del "taller práctico de dorado e iluminación en pergamino Scriptorium"

Una buena forma de celebrar el reencuentro con los seres queridos, o de recordar a los que ya no están. De cualquier forma, Feliz Navidad para todos.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Las cartas en Nueva York

Últimamente solo escribo cartas, porque las cartas reflejan lo que quiero contarle a una persona en concreto, y solo a ella. Son cartas privadas que se separan de estos post, de estas entradas en mi blog, como si aquellas  las escribiera para al cuello de mi camisón y estas fueran mensajes dirigidos hacia el espacio interestelar. Cartas que cuentan lo que no quiero que nadie más sepa, solo esa persona, que sé que me comprende porque me responde, frente a estas palabras que  lanzo a través de las redes con la esperanza de que alguien las reciba, pero sin la seguridad de que alguien las lea.

Esas cartas que tanto me fascinan también son objeto de reflexión para otras personas, así como los procesos de lectura, de escritura. Enviar las misivas, recibirlas, guardarlas y pensar al depositarlas en un buzón en el efecto que tendrán en el destinatario. Bueno, ahora el darle al botón de "enviar" sustituye esos románticos paseos por la calle en busca de los cada vez más escasos buzones. Todo un cliché, abrigarse contra el frío para salir a encontrarse con alguien que no te está esperando allí, pero que se encontrará contigo de forma diferida. No coincidirás en el espacio, ni en el tiempo, pero esa conversación tendrá lugar por etapas, irremediablemente.

La cuestión es que en el Metropolitan de Nueva York también se plantean esto, y es curioso ver cómo han organizado toda esa correspondencia que el tiempo ha depositado en sus salas, y todo aquello que puede relacionarse con el arte de escribirlas. Es más, se preguntan acerca del futuro, sobre el kind of secrecy que existe sobre el arte de escribir cartas. Mientras, yo me pregunto si es bueno que pensemos que nuestras cartas van a ser observadas más tarde por alguien, porque no lo sabemos, pero eso puede condicionar nuestra forma de escribirlas, despojándolas de esa naturalidad que la intimidad entre dos amigos, entre dos amantes, entre dos conocidos, debería de tener.
Aquí os dejo con su visión de las cartas en un interesante vídeo.








jueves, 17 de noviembre de 2011

El coste de la vida



Cuando era adolescente me pasaba el día leyendo novelas históricas, y siempre me preguntaba lo mismo: ¿cuánto costarían ahora esas villas de Quo Vadis, o los divanes en los que se reclinaban las romanas para tomar su refrigerio? Curiosidad que, sin estudiar historia, es difícil saciar. Pero en el British Museum han tenido la idea, cómo no, de plantear una exposición que nos enseña el coste de la vida comparando los objetos de ahora con los de hace 2000 años.
Así, los juegos, las ropas o las mismas monedas se muestran de forma gratuita en sus salas. "The cost of living in Roman and modern Britain", hasta el 15 de abril de 2012.

Una idea para los viajeros con tiempo.

martes, 1 de noviembre de 2011

Imágenes de París. Paris en Images

Rue de Seguier, número 3. Esa es una de las calles que fui a visitar la última tarde que estuve en París. Cerca del Sena y de las librerías de libro antiguo que lo acompañan a lo largo de su recorrido, me entretuve un rato haciendo fotos de una puerta, de un letrero, de un edificio, que ahora alberga un negocio que ya no tiene que ver conmigo. Y es que me he dado cuenta de que no os he contado nada de mi viaje a París.

Pero cómo hablar de París sin recurrir a los clichés: es bastante difícil. Podría contaros mi interminable excursión por el Louvre, correteando entre momias y paisajes, parándome a descansar agotada en cualquier banco, oteando de lejos La Gioconda, tan rodeada de gente con sus cámaras que era imposible verla de frente.

O hablaros de cómo me lancé hacia el Museo D'Orsay, que ya conocía, para revisitar los cuadros de Puvis de Chavannes, de los simbolistas, de Fantin Latour; para admirar el precioso mobiliario modernista que tienen en la planta de arriba. Me miraba en los espejos de lunas y pensaba que podría meterme en una de esas camas y ser una más de un cuadro prerrafaelita.

O de cómo pude por fin entrar a la exposición temporal Belleza, moral y voluptuosidad en la Inglaterra de Oscar Wilde, con ese cuadro de Rosetti que muestra el comienzo del declive de la belleza de un cuerpo, de una Jane Morris que Rosetti pinta de nuevo para hacerle ver a su amor que la belleza también existe cuando llega el otoño.
O podría hablaros de mis visitas a los jardines de París. Pero creo que eso os lo contaré otro día. Porque hoy quiero hablar de París sin utilizar palabras gastadas por su uso en cientos de webs. Por eso hoy os enseño una web de fotos antiguas de París, de ese París que nadie ha podido nunca olvidar porque está hecho de imágenes.

Con Paris en Images, llena de fotografías antiguas, podemos viajar a través del tiempo y del espacio, sin palabras, intentando buscar a la gente que habita esas fotos, que ha quedado atrapada en una imagen, que pierden así una intimidad que nunca podrán recuperar. Ese es el precio a pagar en esta sociedad de la imagen, que huye de las palabras manteniéndonos sentados frente a un ordenador.
Porque nosotros somos conscientes de que nos observarán en un futuro, pero ellos, no.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Jornadas Europeas de Patrimonio, una oportunidad para visitar París

Pues resulta que, al final, sí que me voy a París, pero no va a ser este fin de semana, y es una pena porque estos días se organizan en la ciudad las Journées Européennes du Patrimoine.

Se trata de un programa de sensibilización sobre el patrimonio cultural, promovido por el Consejo de Europa en colaboración con la Unión Europea. Es una jornada de puertas abiertas que, debido a su gran éxito, cada vez se celebra en más países. En este enlace podéis consultar las actividades que se llevarán a cabo en cada uno de ellos.


En París se podrá descubrir el verdadero viaje por el patrimonio europeo, acercarse al Hôtel de Ville y admirar el trabajo de artesanos, relojeros, sastres, fabricantes de lámparas antiguas. O al Carreau du Temple, para tomar contacto con los temas centrales de estas jornadas: la Arqueología, el paisaje. O acercarnos hasta el Centquatre y quedarnos a ver el concierto "Las noches de Buenos Aires"...hay tantos sitios que visitar, que siempre me parece poco el tiempo que se pasa en las ciudades que no son la nuestra.


En fin, que si pudiera me iría mañana mismo, pero todavía tengo que esperar unos días. Mientras tanto, se puede aprovechar para visitar los lugares elegidos aquí, en España. Es muy sencillo localizarlos, porque el Ministerio de Cultura ha habilitado una página web desde la que consultar las distintas actividades.


Para los que nos quedamos aquí y no vamos a París, este vídeo. Un paseo por el Hotel de Ville, todo un lujo.

http://dai.ly/pcYrz2

jueves, 1 de septiembre de 2011

Prerrafaelitas en Londres, en Paris...

Esta vez sí, me voy a ir a París, decidido. Porque no puedo dejar de visitar la exposición "Beauté, morale et volupté dans l'Anglaterre d'Oscar Wilde", ahora en el Musée d'Orsay.

Cuántos libros habré comprado ya sobre esta época, y cada vez que encuentro uno sopeso si debería llevármelo o no. Y nunca me resisto, siempre veo algo nuevo en ellos, o simplemente me apetece tenerlos en la estantería solo por el placer de poder tocarlos, pasar sus páginas, leer unas cuantas palabras.

Como una edición facsimilar que compré hace un tiempo de La muerte de Arturo, ilustrada por Beardsley en 1893, y que tengo ahora mismo delante de mí. Libros que se convierten en algo especial sin darnos cuenta.

Además suelo buscar en internet, y a veces encuentro cosas curiosas, como las obras de Aubrey Bersdley digitalizadas, con la versión original de 1907 de la recientemente reeditada Salomé en formato electrónico y descargable en formato epub.

Así que me voy a acercar a París, sí, porque poder contemplar las obras de Dante Gabriel Rossetti, Edward Burne-Jones, William Morris, Whistler, Oscar Wilde o Aubrey Beardsley no es algo que se pueda hacer todos los días, sobre todo en España. Tenemos hasta el 15 de enero para visitarla.

Y de allí volveré a casa, pero con una cita de aquí a un año. El 12 de septiembre de 2012 se inaugurará la exposición "Pre-Raphaelites: Victorian Avant-Garde". Y cuando uno tiene una cita, tiene que acudir: me iré a Londres, a la Tate Britain, a visitarla,  porque la pintura prerrafaelita está entre mis preferidas, y allí toda la exposición estará dedicada a la Hermandad, a Dante Gabriel Rossetti, aWilliam Holman Hunt, a Millais...Seguiremos soñando.







viernes, 29 de julio de 2011

Nuevos mundos para visitar


Casi a punto de dejar Bolivia y marchar camino a Cuzco me encuentro con una exposición bibliográfica dedicada a la ciencia ficción. Y nada menos que en la British Library, una de las bibliotecas más prestigiosas del mundo.

Out of this World es el título de esta muestra que ahonda en ese misterio que anida en la mente de algunos escritores, escritores que han dedicado su obra a novelar otros mundos, mundos aún sin descubrir, pero no por ello inexistentes. La ciencia ficción, junto a la novela fantástica, son desde mi punto de vista la nueva mitología que emerge cuando esa superstición que es innata al ser humano sale a relucir en las sociedades lógicas y racionales. Así, los mitos antiguos reviven de tal forma que se convierten en el nuevo El Dorado de varias generaciones, y no necesariamente actuales. Porque la imaginación ha formado parte de los textos escritos y orales desde siempre.

Y además, para el hombre actual pensar que existen otros mundos ahí fuera esperándole colma su deseo aventurero, sobre todo cuando se da cuenta de que eso de que "el mundo es un lugar desconocido donde encontrar maravillas sin descubrir" se ha acabado ya. Pensar que no todo termina cuando das la vuelta a la Tierra y viajas tanto que no te quedan sitios a los que acudir es un alivio. Y quizá ese deseo oculto de ser un explorador queda saciado con la lectura de estos libros: quizá existen nuevos territorios para perderse y olvidarse de las normas.

De cualquier forma, lo cierto es que esta muestra nos cuenta la historia de la ciencia ficción y su larga influencia en nuestra cultura, a través de toda clase de manuscritos, novelas y comics, presentados no solo como un género moderno, sino también como una herencia literaria que tiene su comienzo en la antiguedad. 

Textos del siglo XVI, del XVII, el mito de Frankenstein o una edición de 1906 de La guerra de los mundos de H.G. Wells, junto a obras de autores hispanoamericanos como Alejo Carpentier o Bioy Casares son solo algunos de los ejemplares que tienen su hueco en esta exposición. 

Además, si pasáis por allí, podréis dar vuestra opinión acerca de cómo será el futuro, diseñar vuestro propio alien, o participar en las conferencias que dictarán escritores actuales de ciencia ficción, como Audrey Niffenegger o Michael Moorcock. 

Una exposición que permite reflexionar sobre a dónde vamos, cómo ha sido la historia de la invención de esos nuevos mundos, y hacia dónde se dirige el nuestro.

Se puede visitar hasta el 25 de septiembre, pero por si no podéis pasaros por allí os dejo más información en su blog
y, como siempre, un vídeo sobre la exposición.




jueves, 21 de julio de 2011

Jardines de moda (I)

Miro por la ventana y veo palmeras. El viento que acompaña a  la lluvia tropical  de Santa Cruz de la Sierra ha tirado varios cocos al suelo, los veo debajo de otros árboles que no reconozco. Son muy distintos a los nuestros, pero aún así todo me recuerda a mis queridos jardines, esos por los que voy a pasear siempre que puedo.

Los jardines están de moda, al menos eso parece si atendemos a las exposiciones temporales que centran su temática en ellos por todo el mundo, además de a las reconstrucciones de jardines antiguos y festivales sobre paisajismo que suelen tener lugar en esta época.

Sin ir muy lejos, en Cataluña, la Biblioteca del Museo Castillo de Peralada ha organizado la exposición Jardines de Papel. Se centra en la historia del jardín de este castillo-palacio construido en el s. XIX, que integraba elementos típicos del jardín geométrico francés, junto a los senderos sinuosos del jardín paisajista. Muy cambiado en la actualidad, esta muestra nos acerca a cómo era en sus inicios, a través de documentos y catálogos con las plantas originales.

O, si nos centramos en los jardines medievales, en Turín se acaba de inaugurar la zona exterior que rodea el foso del Palazzo Madama, rehabilitada para convertirse en un jardín revivido según directrices de la época que se conservan en distintos documentos.

Serpentine Gallery Pavilion 2011 
Fotografías: Walter Herfst
Y este hortus conclusus o huerto cerrado medieval, que se observa en bellas ilustraciones de muchos manuscritos, es el tema central sobre el que gira la obra contemporánea del holandés Piet Oudolf para el Serpetine Gallery Pavillion 2011, que se puede visitar hasta el 16 de octubre. El arquitecto suizo Peter Zumthor enhebra este jardín en su proyecto de pabellón contemporáneo. Para encontrarlo, se debe seguir el jardín que se abre a las puertas del pabellón y se oculta en sus pasillos , para resurgir después en un rincón cerrado, silencioso, aislado: el jardín medieval revivido.

Y también recuerdo la exposición sobre los Jardines de la Alhambra en el Jardín Botánico de Nueva York, y...tantas otras.

La verdad es que lo más curioso son los festivales sobre paisajismo. Pero los dejo para mañana.

 Mientras tanto, un vídeo.


domingo, 17 de julio de 2011

La Opera y lo trágico

Ahora mismo, en Santa Cruz de la Sierra  está lloviendo. Qué lejos está París, y qué lejos la Biblioteca- Museo de la Opera, que forma parte de la Bibliothèque nationale de France. En junio inauguraron una exposición titulada "Tragédiennes de l’Opéra", organizada  en colaboración con la Opera de París.

Parece ser que es una muestra pequeña, con fotos, tocados, joyas y documentos antiguos que ilustran la vida y el arte de grandes intérpretes femeninas como Rose Caron, Krauss Gabrielle, Sybil Sanderson, Breval Lucienne, Ackté Aino, Emma Calvé o Mary Garden, en sus papeles en las mejores óperas: Die Walküre, Othello, Salomé, Romeo y Julieta... Estas grandes divas llevaron trajes espectaculares, preciosos tocados para dar vida a Salomé, a Siglinda, a Desdémona. Y estos objetos van acompañados de bocetos de su diseño, de fotos e imágenes de las actrices vistiéndolos, que conforman el contenido principal de esta breve exposición.

Siempre que encuentro una actividad así, pienso en todas las personas que querríamos verla, asistir a ella. Por eso, aunque se pude visitar hasta el 25 de septiembre, os dejo el enlace a un vídeo. No es lo mismo, pero bueno...

miércoles, 13 de julio de 2011

Visiones de Machu Picchu: el secreto de los incas

No sé si recordaréis una película de Charlton Heston que se rodó en el Machu Picchu en 1954, El secreto de los incas. Pues bien, hoy he encontrado una exposición en Lima sobre este emblema del Perú, en el que se exponen fotografías tomadas en el rodaje de esta película, junta a muchas otras, todas ellas espectaculares.

Visiones de Machu Picchu: 100 años de fotografía en blanco y negro, recoge las imágenes captadas por cuatro generaciones de fotógrafos a lo largo de cien años. Desde la obra pionera de Bingham a principios de siglo la exposición reúne 122 imágenes de 22 fotógrafos que han explorado esta zona a lo largo de varias décadas.

Se puede visitar hasta el 14 de agosto, en la Galería Germán Krüger , ICPNA, en Miraflores
Por cierto, la exposición va acompañada de una serie de conferencias relacionadas.




Me falta un tiempo todavía para poder visitar en persona la ciudadela inca, pero supongo que sabéis que este año se celebra el centenario de este complejo arqueológico, uno de los más visitados del mundo desde que el explorador norteamericano Hiram Bingham redescubriera sus ruinas, hace ya un siglo.
Ya os contaré cuando llegue el momento, mientras tanto, os dejo con un fragmento de la película.








martes, 5 de julio de 2011

¿Un simple lápiz, o un objeto de arte?

Estamos en verano, y aunque esta afirmación es relativa dependiendo del hemisferio en el que uno se encuentre, el arte de viajar nos empuja durante estos meses hacia países extranjeros, donde los viajeros  puedan sentir calmadas sus ansias nómadas con pequeñas dosis de palabras extrañas, a veces ininteligibles.

Si se viaja a los Estados Unidos las palabras inglesas sonarán a conocidas para casi todos, ya que el mundo anglosajón es nuestro compañero de sobremesa desde hace mucho tiempo. Y ver los objetos con los que se escribían estas palabras puede resultar interesante, yo siempre me he fijado en las plumas y tinteros que se ven en las casas museo de algunos escritores.

Porque el viajar implica, a veces, cierto grado de esnobismo, de querer ser distinto al viajero común, de diferenciarse de aquél que sigue las rutas trilladas por el turismo de masas. Y eso implica visitar espacios escondidos, o realizar actividades que no todos puedan conocer, o que duren poco en el tiempo. Y ahí están situadas esas exposiciones temporales, esperándonos, esas reuniones de objetos artísticos con un denominador común: su unión efímera. Solo el que sabe que están allí tendrá un viaje distinto al de los demás.

De ahí la importancia de la información, si se pasa la oportunidad, tu viaje quizá pierda ese toque especial.

Y al hilo de esto me encuentro con una exposición singular: The Art of the Writing Instrument from Paris to Persia, que reúne utensilios de escritura producidos en ciudades tan dispares como París, Isfahan o Kyoto.

Cada cultura ha encontrado caminos distintos para reflejar el prestigio y el placer que la escritura proporciona a través de esas bellas herramientas. Objetos todos que alguna vez tuvieron un dueño, la exposición recoge lápices, tijeras, tinteros, escritorios, todos ellos adornados con materiales fastuosos: gemas, maderas exóticas, oro, plata...

Una buena oportunidad si vais a pasar por Baltimore,  la encontraréis hasta el 25 de septiembre en The Art Walters Museum.

viernes, 1 de julio de 2011

Las tarjetas de visita: la promoción del "yo"

Fundación Lázaro Galdiano, Madrid
Si decido hacerme una tarjeta de visita, probablemente pondré mi nombre (y demás) en una sencilla cartulina blanca, pequeña, y tendrá un aire minimalista que hable de la modernidad de su propietaria. Usos y costumbres que van cambiando, ya que esta es una moda como otra cualquiera, influenciada por el uso profesional que hacemos de ellas.

Y es interesante contemplar tarjetas de visita de hace más de cien años, que eran, sencillamente, fotos de esos visitantes, enfocadas a mostrarlas en las reuniones de sociedad en casas propias y ajenas. Toda una red social visitándose y devolviéndose visitas. Y qué puede mostrar más de una persona que su propia foto.

Y eso es lo que podemos ver en la Exposición que ha organizado el Museo Lázaro Galdiano para este verano: una exquisita selección de fotografías del siglo XIX que se utilizaban como tarjetas de visita.

El nacimiento de la fotografía propició "la confección de álbumes en los que se conserva la memoria colectiva de personajes, lugares, monumentos y hechos del siglo XIX. De este modo, se formaron álbumes de familia, de celebridades o de viajes, entre otros temas, y surgió una nueva moda: coleccionar e intercambiar estas imágenes que se mostraban en reuniones sociales y familiares. El retrato fue el género que gozó de mayor aprecio."

Estas fotos nos permiten conocer a los personajes más representativos de la época, saber cómo eran los intelectuales, políticos, aristócratas, artistas, militares o literatos de aquellos años: Carolina Coronado, Gaspar Núñez de Arce, la duquesa de Alba, Napoleón III, Leopoldo O’Donnell o Ventura de la Vega

Eusebio Juliá. Amadeo I, rey de España.
Fundación Lázaro Galdiano, Madrid.
Con ciento veinte fotografías (cartes de visite) procedentes de la colección personal que el escritor Pedro Antonio de Alarcón fue atesorando a lo largo de su vida y que fue donada por uno de los herederos a la Fundación Lázaro Galdiano hace unos años, y tres álbumes de la época que sirvieron para mostrarlas, se ha organizado este recorrido. En la muestra se incluyen otras fotografías y publicaciones del siglo XIX en las que aparecían imágenes de personajes notables con el mismo objetivo: mostrar una imagen, la que el retratado había elegido de forma meditada para que se difundiera y así se le recordase.

Más información aquí.

UNA IMAGEN PARA LA MEMORIA: LA CARTE DE VISITE
Tarjetas de visita de la colección de Pedro Antonio de Alarcón
A partir del 30 de junio, y hasta el 26 de septiembre
Sala 6 del Museo: Joyas bibliográficas
30 de junio a 26 de septiembre de 2011 



martes, 28 de junio de 2011

El arte del papel en el Museo del Louvre

Jean Arp  (1886–1966).  Torn-paper collage,  1932
© Collection Centre Pompidou, Dist. RMN / Georges Meguerditchian
Siempre existe una buena excusa para visitar París, al menos yo me entretengo buscándolas, y la que os traigo hoy podría ser una de ellas.

Si os convence y al final vais, después de entrar a Notre Dame no estaría de más pasar por el Louvre para visitar la exposición temporal "Le papier à l’oeuvre", una exposición de obras en papel realizadas por artistas que desarrollaron su actividad en épocas distintas,  pero con un denominador común: el uso del papel como soporte. 

Abarca obras realizadas en el siglo XV, junto a otras más cercanas a nosotros, desde Miquel Barceló a Boticelli o Rubens, pasando por dibujos de Picasso y Degas.

Organizada en cinco secciones según el tipo de papel utilizado, intenta mostrar lo esencial que este ha sido en el arte del dibujo, así como su potencial estético, tanto si el papel es blanco como de color, translúcido, con marcas de agua...

Son 70 obras pertenecientes al Louvre, al Musée d’Orsay y al Centre Pompidou, así como a otras colecciones francesas.