"El amor a los libros puede ser más fuerte que el gusto por una vida que se viera privada de ellos"
Claude Roy, El amante de las librerías

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miércoles, 6 de marzo de 2013

El ángel oscuro

Arte extraño, oscuro. Fantasmas que esperan detrás de un reloj de una estación, también extraña. Extraño el aspecto de un museo que estaba antes dominado por las vías de los trenes. Y extrañeza la que provoca en el visitante encontrar tantas figuras y entes insólitos asomando por doquier.
Carlos Schwabe
The Death of the Gravedigger (Detail)
© RMN (Musée d'Orsay)
Hablo de la imaginación que el siglo de la razón acabó por avivar, de un despertar que ha durado siglos, que ha ido nutriendo nuestro imaginario con espectros, hombres creados por el hombre a partir de trozos de otros hombres. De la llegada, en fin, de lo oscuro a la realidad. Y que ahora se asoma de nuevo a nuestras vidas desde el Museo d'Orsay, antigua estación de trenes reconvertida, que siempre es un placer para el visitante contemplativo.

La escritura y la imagen en sus múltiples soportes han tratado el lado irracional del hombre desde sus comienzos, pero quizá fue la novela gótica la que empezó a poblar la mente humana con lo raro, lo monstruoso, como trasunto de aquello que permanece en nuestro subconsciente y que no queremos que aflore: los miedos, lo incomprensible, lo irreal. De aquellas lecturas se pobló el mundo de imágenes que, potenciadas por el romanticismo y expandiéndose a través de libros, imágenes, cine, han llegado hasta nuestros días, y que nos acompañan ahora como algo cotidiano: ¿quién no ha visto fantasmas alguna vez en su vida?.

Y sobre esto gira la Exposición "L'ange du bizarre: Le romantisme noir de Füssli à Max Ernst" , en español "El ángel de lo extraño. El romanticismo negro de Goya a Max Ernst", en el Museo d'Orsay.
Carlos Schwabe
La ola
Goya, Gericault, Füssli, Delacroix, Friedrich, Blessen, entre otros, dan forma a esos espectros y demonios interiores, a lo misterioso, a lo macabro. Del horror externo al hombre se llegó al horror cotidiano, al que Poe y Barbey d’Aurévilly nos enseñan en sus escritos. Y de ahí, a las hordas de demonios no había más que un paso: saltando a través del surrealismo y del expresionismo se ha llegado a una cultura revivida de lo oscuro, que nos fascina. No hay más que ver el éxito que los zombies y los vampiros tienen entre el público actual.

Cuento, novela...todos los géneros me valen para hablar de esto, por eso aquí os dejo el vídeo, disfrutad del viaje.




viernes, 1 de marzo de 2013

Bailar, caminar, pensar...

Bailar, caminar, pensar...y plasmarlo por escrito. O dejarlo dibujado. O grabado. Pero todo dentro de un compacto armario que se cierra y abre al gusto del internauta. Dejando las palabras aparte, son las imágenes, las pinturas, las fotografías que encontramos en la web, las que conforman un inmenso escaparate, multicolor y en blanco y negro, que nos trae a la memoria los tiempos que ya vivimos, y que atrapa nuestras ganas de aprender visualizando los acontecimientos que han vivido "los demás".
Los otros, que son esas personas que nos acompañan en el viaje que es la vida y que es la web, y que son una compañía anónima que a veces se pone nombre a sí misma en nuestro perfil en las redes sociales, pero que otras veces se queda en un simple destello, como si fuera un rayo que nos toca la mano y no nos quema, pero nos deja marcados.
Porque nuestras vidas están ahí, guardadas en ese cofre que, como el hilo que teje Ariadna, nos une más a nuestros semejantes.

Siempre me ha gustado buscar imágenes: en los libros de la biblioteca, en los cuadros de los museos, en las visitas a las exposiciones. Es un vicio contemplar y pensar a través de esas imágenes, que nos acercan las vidas de otros que, quizá, ya no están.
Pero la cuestión es la siguiente: ¿cómo recuperar todas aquellas imágenes que nos interesan? Es más difícil que localizar palabras. Las respuestas son variadas, desde la opción de búsqueda de Google imágenes a partir de otra imagen, (utilizando máquinas), hasta el proyecto colaborativo Your Paintings, un buscador que pide la colaboración de los internautas para añadir etiquetas o tags a las imágenes, de tal forma que sea mucho más fácil encontrar pinturas relacionadas con temas y objetos diversos. Y no es un robot el que está detrás, es una persona con tus mismos intereses la que ayuda a desarrollar ese proyecto.
En realidad, Your Paintings aspira a mostrar la colección nacional de pinturas del Reino Unido, y las historias que se ocultan detrás de esas pinturas de cientos de museos, y de otras instituciones de todo el país, colaborando a hacer localizable ese patrimonio universal. Como esta selección de pinturas de Millais.

©Lessing Archive/British Library Board
Pero como esta podemos encontrar muchas otras iniciativas, que nos acercan un poco a esos seres sin cara que navegan a nuestro lado, por vías paralelas, que alguna vez se juntan. Por ejemplo, si queremos mirar cómo se sentía el ballet hace años, podemos utilizar la British Library Imagesonline . O bucear en las imágenes que The European Library nos regala. O buscar antiguas recetas de cocina guardadas en la New York Public Library, pasadas a palabras por los internautas para hacer localizable su contenido.

De cualquier forma, aprender buscando por uno mismo, sin que nadie te enseñe, es un placer para el intelecto que solo los autodidactas suelen disfrutar. Pero enseñar a los demás lo que uno sabe, enseñar cómo localizar, enseñar todo lo que se incluye en el proceso de búsqueda, todas las herramientas y técnicas necesarias para encontrar esas imágenes que nos permiten conocer mejor nuestro mundo, también provoca satisfacciones. Y son herramientas fundamentales. Y entretenidas. Y que nos permiten navegar solos.

Así que hoy os dejo con una tarea: si no tenéis perfil en Pinterest, es el momento de crearlo. Nos vemos por allí.


miércoles, 4 de abril de 2012

Hombres y animales: los sonidos de la naturaleza

Animales, somos animales, pero no nos comportamos como tal ¿qué nos diferencia de ellos? Pues en la escuela nos decían que la capacidad de razonar, el pensamiento, que solamente es humano. Pero ya no lo tengo tan claro, porque somos animales y, al final, nos mezclamos con ellos en el entorno en el que vivimos. Y ese "medio-ambiente" siempre estará ahí aunque construyamos ciudades y dejemos que nos engullan y nos conviertan en preciosas flores de asfalto. Me resulta curioso que algunos ejemplares de humanos se comporten como si nunca hubieran pasado por esa escuela, que tan bien define esa diferencia.

Porque yo suelo hablar del paisaje como algo estático, sin darme cuenta de que está lleno de vida. Y de que el hombre ha ido forjando relaciones complejas con el mundo animal a lo largo de la historia. Y de que esto sigue siendo motivo de reflexión.
Jim Dine Blind Owl (2000)
El arte, por ejemplo, sería completamente distinto sin esa atracción  por la naturaleza que está alrededor del artista: la cotidiana y la exótica; la similar a sus vivencias, y la que le muestra lo desconocido, la aventura. Animal al fin y al cabo, el artista se siente atraído por esas diferencias y por esas semejanzas. Y en la Exposición In the Company of Animals: Art, Literature, and Music at the Morgan Library & Museum, que se puede visitar hasta el 20 de mayo, se explora cómo los animales han servido de inspiración a artistas, escritores y compositores a lo largo de la historia. Pintura, libros, música, son obras humanas, claro, pero basadas en esas relaciones tan distintas que se establecen entre el escritor y su obra. Podremos ver en Nueva York trabajos de Audubon, William Blake, Albrecht Dürer, T. S. Eliot, David Hockney, George Orwell, Prokofiev, Rubens,Virginia Woolf...

Pero no es necesario irse tan lejos para tomar conciencia de la curiosidad que sigue provocándonos ese mundo animal, de cómo la observación de esos objetos creados por el hombre nos acerca a los animales, muchas veces despojándolos de sus propias características para dotarles de vida humana. Como en la Exposición virtual Animalario. Visiones humanas sobre mundos animales en la que, para mostrar esa visión, se muestran objetos que sirven de intermediarios entre ese mundo animal y el humano. Porque "más allá de los contactos que se producen con los animales domesticados o con los animales salvajes, y que casi siempre aparecen marcados por su carácter utilitario, el ser humano ha "creado" muchos mundos en los que habitan animales sin existencia física. No se trata sólo de los consabidos animales fabulosos o monstruosos...sino de la creación de una caracterización moral de muchos otros animales, éstos sí reales, a partir de la suma de valores más humanos que animales...se aleja a los animales de su propia realidad y se les humaniza adjudicándoles valores de la propia cultura y llegándose, por tanto, a creaciones absolutamente irreales..."

Y aquí estamos, viendo a diario a  hombres comportándose como animales, y a otros hombres encargándose de humanizarlos, adjudicándoles esas capacidades de amar, de pensar, de vivir con plena conciencia.

Y toda esta reflexión tan básica solo porque ayer, por la noche, buscaba imágenes en Internet sobre animales. Y a las doce en punto encontré algo que no suelo tener tanto en cuenta: los sonidos de la naturaleza.
Y me pregunté ¿a qué suena el campo?, ¿a qué suena el mar? Porque cuando viajo, cuando salgo de la ciudad a respirar algo que no sea humo, solo noto su ausencia cuando cierro los ojos, lo visual que llena mi cabeza desaparece, y solo me queda el sonido. El sonido de los animales. Os dejo con la British Library y su archivo sonoro de sonidos de la naturaleza para que lo comprobéis vosotros mismos. Hoy voy a dormir con el canto de los pájaros de la costa, al lado del mar...







viernes, 13 de enero de 2012

De muñecas, ballets rusos y astronautas

Orientalismo
Como todos sabéis, al menos por las películas y los libros de Jane Austen y demás obras de época, la danza era una de las enseñanzas que recibían las jovencitas de buena familia, que no servía exactamente para rellenar sus "vacías" cabezas pero sí para cultivar su gracia como muñecas decorativas. Ya en la mitología griega encontramos a Terpsícore, la musa de la danza, representada como una joven esbelta y grácil, espejo en el que se miraban los escritores en busca de inspiración romántica en ese siglo tan especial en el que las mujeres estaban dominadas por una sociedad de hombres. El siglo XX trajo los movimientos feministas que contribuyeron a la reivindicación de la mujer como un igual, y ya en los años 20 y 30 la mujer elegante y exótica se convierte en el centro de la creación de los mejores escultores del momento, triunfa el Orientalismo y los cánones del XIX se difuminan ante la llegada de la modernidad.
La cuestión es que actualmente el amor a la danza es mucho más vocacional, es una profesión artística que se articula en el ámbito de la cultura. Para llegar a esto los ballets han seguido una evolución que implica una gran influencia en el arte,  por ejemplo, en el Art Decó. Ahora tenemos la oportunidad de poder contemplarla gracias a la muestra del Victoria & Albert Museum que este año podemos disfrutar en España (concretamente en tres ciudades, Salamanca, Barcelona y, a partir de febrero, en Madrid).

Esta exposición quiere rescatar en concreto la figura de Serguéi Diáguilev (Nóvgorod, 1872 - Venecia, 1929) a través de su compañía de danza, los Ballets Rusos, que nacieron en París en 1909 de una selección de los mejores bailarines del Ballet Imperial del Teatro Mariinsky de San Petersburgo.
Tal como nos cuenta la web de la exposición se muestra un recorrido por los escenarios y los acontecimientos más importantes que protagonizó la compañía en sus veinte años de existencia, sin la cual no podría entenderse la evolución de la danza en el siglo XX. Actuaron en Madrid y Barcelona, y artistas de vanguardia como Matisse, Picasso, Braque, Derain o Chanel participaron en el diseño de vestuarios y escenografías; músicos renovadores como Ravel, Satie, Falla, Stravinsky o escritores como Jean Cocteau trabajaron conjuntamente en este empeño, animados por Diáguilev.

Dividida en dos partes, “Diaghilev y la Edad de oro de los Ballets Russes 1909-1929” en el Caixa Forum,  y “Los Ballets Russes de Sergei Diaghilev y su influencia en el Art Déco” en el Museo Casa Lis, en este último podemos contemplar su maravillosa colección de Criselefantinas, que primero en la antigua Grecia y luego renovadas en el art Nouveau son un placer para la vista. Son unas figuras decorativas espectaculares, esculpidas con un detalle que las convierte en gráciles y delicadas, para mí remedo de esas musas griegas en cuanto que muñecas decorativas, pero con un aire ya distinto. 
Suelo acercarme a Salamanca a visitar este museo porque es extraño comprobar cómo un hombre al que tildaron de loco en su época pudo trasladar ese espíritu modernista a un callejón escondido pegado a la Catedral, con unas vistas admirables sobre el río. Os propongo acercaros por allí antes del 29 de enero, buscar la rana y el astronauta como manda la tradición al visitante, y no marcharos de la ciudad sin entrar a este museo.
Una idea más para un viaje de fin de semana.


 

sábado, 7 de enero de 2012

Sorolla, la moda y Nueva York

Esta mañana he descubierto que hay gente que lee este blog, y que viaja, y que disfruta descubriendo pequeños detalles que hacen de nuestros viajes algo especial. Encontremos lo que buscamos o no, gracias por leerme. Así que hoy os traigo una exposición curiosa, que muestra a los neoyorquinos la riqueza de la indumentaria tradicional española. Y lo hacen a través de las pinturas monumentales de uno de mis muchos pintores favoritos, Joaquín Sorolla, y de piezas de época del Museo del Traje. Porque la moda es una expresión artística del hombre que forma parte de nuestra cultura actual.
   
Joaquín Sorolla & the Glory of Spanish Dress se puede visitar en el Queen Sofia Spanish Intitute de Nueva York hasta el 10 de marzo de 2012. Concebida por Oscar de la Renta, diseñador de moda y presidente de la institución neoyorquina, y comisariada por André León Talley, editor de la edición americana de Vogue, pone la indumentaria y los lienzos como núcleo de la exposición, que se enriquece y completa con una selección de trajes de diseñadores contemporáneos que reflejan la influencia de la moda de España en el mundo.

Podemos ver en ella más de 10 pinturas y alrededor de 30 conjuntos de indumentaria masculina y femenina (desde prendas de trabajo a ropas festivas y de ceremonia), entre los que destacan un espectacular “traje de vistas", el traje de charra de la reina Victoria Eugenia de España, un traje de boda de mujer y un conjunto femenino valenciano de lujosa seda brocada inspirado en el siglo XVIII, todos ellos acompañados por su joyería y accesorios y caracterizados por la combinación de vivos colores y rica ornamentación.

Completan estos conjuntos de indumentaria una serie de estudios preparatorios procedentes del Museo Sorolla junto a otros objetos procedentes de The Hispanic Society of America, acompañados de algunos  trajes de luces de torero que han pertenecido a reconocidos matadores como Manolete o Fermín Bohórquez, y de elegantes trajes de fiesta de importantes damas de la alta sociedad española como la Duquesa de Alba, la Condesa de Romanones, la Baronesa de Alacuás o Naty Abascal.

Y como siempre, para que los que no estamos en Nueva York os dejo una recomendación: visitad el Museo del Traje, en Madrid. Las exposiciones temporales que programan casi nunca defraudan. Por ejemplo, hace dos años visité una exposición del hijo de otro gran pintor español, Mariano Fortuny y Madrazo, gran modisto, grabador...
Merece la pena adentrarnos a visitarla a través del tiempo.




viernes, 23 de diciembre de 2011

La Navidad más bella

Estamos en Navidad, y estas fechas no son del agrado de muchas personas. Pero las imágenes más bellas que la conservación de nuestro patrimonio nos permite contemplar, bien merecen una visita.
Me refiero a la Exposición "Mysterium admirabile: El tiempo de Navidad en los libros de horas de la Fundación Lázaro Galdiano", que se puede contemplar hasta el 6 de febrero en la sala 6 del Museo Lázaro Galdiano de Madrid. 

Los manuscritos iluminados siempre son una delicia, pero los libros de horas son especialmente seductores, tal como podréis comprobar si os acercáis a verlos. La exposición "se ha planteado siguiendo las escenas navideñas que aparecen en los libros de horas: Anunciación, Visitación, Nacimiento de Jesús, Anuncio a los pastores, Adoración de los Reyes Magos o Epifanía, Presentación en el Templo, Circuncisión, Matanza de los Inocentes, Huida a Egipto y Virgen con el Niño". Es uan muestra pequeña, pero merece la pena la visita.

Pero lo que más me ha llamado la atención es que han pensado en que, a lo mejor, queremos sentirnos medievales por un día, y regresar a ese tiempo en el que se elaboraban con cuidado estas hermosas imágenes. Y han programado un Taller navideño para adultos “Scriptorium. Taller práctico de dorado e iluminación en pergamino”  que tendrá lugar el 27 y 28 de diciembre o bien el 3 y 4 de enero del próximo año, de 18 a 20 h.
Su objetivo es "acercar a los participantes a la manera en que se iluminaban en la Edad Media las bandas decorativas de los Libros de horas y las adornadas letras con que se iniciaban estos manuscritos".
Imagen del "taller práctico de dorado e iluminación en pergamino Scriptorium"

Una buena forma de celebrar el reencuentro con los seres queridos, o de recordar a los que ya no están. De cualquier forma, Feliz Navidad para todos.

jueves, 17 de noviembre de 2011

El coste de la vida



Cuando era adolescente me pasaba el día leyendo novelas históricas, y siempre me preguntaba lo mismo: ¿cuánto costarían ahora esas villas de Quo Vadis, o los divanes en los que se reclinaban las romanas para tomar su refrigerio? Curiosidad que, sin estudiar historia, es difícil saciar. Pero en el British Museum han tenido la idea, cómo no, de plantear una exposición que nos enseña el coste de la vida comparando los objetos de ahora con los de hace 2000 años.
Así, los juegos, las ropas o las mismas monedas se muestran de forma gratuita en sus salas. "The cost of living in Roman and modern Britain", hasta el 15 de abril de 2012.

Una idea para los viajeros con tiempo.

martes, 1 de noviembre de 2011

Imágenes de París. Paris en Images

Rue de Seguier, número 3. Esa es una de las calles que fui a visitar la última tarde que estuve en París. Cerca del Sena y de las librerías de libro antiguo que lo acompañan a lo largo de su recorrido, me entretuve un rato haciendo fotos de una puerta, de un letrero, de un edificio, que ahora alberga un negocio que ya no tiene que ver conmigo. Y es que me he dado cuenta de que no os he contado nada de mi viaje a París.

Pero cómo hablar de París sin recurrir a los clichés: es bastante difícil. Podría contaros mi interminable excursión por el Louvre, correteando entre momias y paisajes, parándome a descansar agotada en cualquier banco, oteando de lejos La Gioconda, tan rodeada de gente con sus cámaras que era imposible verla de frente.

O hablaros de cómo me lancé hacia el Museo D'Orsay, que ya conocía, para revisitar los cuadros de Puvis de Chavannes, de los simbolistas, de Fantin Latour; para admirar el precioso mobiliario modernista que tienen en la planta de arriba. Me miraba en los espejos de lunas y pensaba que podría meterme en una de esas camas y ser una más de un cuadro prerrafaelita.

O de cómo pude por fin entrar a la exposición temporal Belleza, moral y voluptuosidad en la Inglaterra de Oscar Wilde, con ese cuadro de Rosetti que muestra el comienzo del declive de la belleza de un cuerpo, de una Jane Morris que Rosetti pinta de nuevo para hacerle ver a su amor que la belleza también existe cuando llega el otoño.
O podría hablaros de mis visitas a los jardines de París. Pero creo que eso os lo contaré otro día. Porque hoy quiero hablar de París sin utilizar palabras gastadas por su uso en cientos de webs. Por eso hoy os enseño una web de fotos antiguas de París, de ese París que nadie ha podido nunca olvidar porque está hecho de imágenes.

Con Paris en Images, llena de fotografías antiguas, podemos viajar a través del tiempo y del espacio, sin palabras, intentando buscar a la gente que habita esas fotos, que ha quedado atrapada en una imagen, que pierden así una intimidad que nunca podrán recuperar. Ese es el precio a pagar en esta sociedad de la imagen, que huye de las palabras manteniéndonos sentados frente a un ordenador.
Porque nosotros somos conscientes de que nos observarán en un futuro, pero ellos, no.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Jornadas Europeas de Patrimonio, una oportunidad para visitar París

Pues resulta que, al final, sí que me voy a París, pero no va a ser este fin de semana, y es una pena porque estos días se organizan en la ciudad las Journées Européennes du Patrimoine.

Se trata de un programa de sensibilización sobre el patrimonio cultural, promovido por el Consejo de Europa en colaboración con la Unión Europea. Es una jornada de puertas abiertas que, debido a su gran éxito, cada vez se celebra en más países. En este enlace podéis consultar las actividades que se llevarán a cabo en cada uno de ellos.


En París se podrá descubrir el verdadero viaje por el patrimonio europeo, acercarse al Hôtel de Ville y admirar el trabajo de artesanos, relojeros, sastres, fabricantes de lámparas antiguas. O al Carreau du Temple, para tomar contacto con los temas centrales de estas jornadas: la Arqueología, el paisaje. O acercarnos hasta el Centquatre y quedarnos a ver el concierto "Las noches de Buenos Aires"...hay tantos sitios que visitar, que siempre me parece poco el tiempo que se pasa en las ciudades que no son la nuestra.


En fin, que si pudiera me iría mañana mismo, pero todavía tengo que esperar unos días. Mientras tanto, se puede aprovechar para visitar los lugares elegidos aquí, en España. Es muy sencillo localizarlos, porque el Ministerio de Cultura ha habilitado una página web desde la que consultar las distintas actividades.


Para los que nos quedamos aquí y no vamos a París, este vídeo. Un paseo por el Hotel de Ville, todo un lujo.

http://dai.ly/pcYrz2

jueves, 25 de agosto de 2011

La Ruta de Las Villas

Casi acabado agosto, sigo enganchada al mar. Pero cuando voy a la playa no puedo dejar pasar el tiempo sin buscar algo que me distraiga de la arena, al menos durante una tarde. Y pasear por la Ruta de las Villas, localizada en el paseo del norte de Benicassim, el "Biarritz de Levante", me pareció una buena opción para agotar estos días de sol.

A finales del s. XIX y durante las primeras décadas del s. XX, Benicassim se convirtió en un centro de veraneo para la alta burguesía y otras personalidades importantes castellonenses y valencianas. Buscaban los baños de mar, que se convirtieron en algo plenamente establecido y pautado ya en 1902, gracias a las recomendaciones médicas y a una guía de baños que seguían al pie de la letra los numerosos bañistas que acudían a a las casetas cada temporada. Y se fueron construyendo así distintas villas, que alojaron una intensa vida social, con veladas que se repetían durante el verano y servían como escaparate de la sociedad acomodada de aquellos años, con meriendas, las fiestas, los banquetes...

Con porches que miran al mar, y rejas de hierro fundido que acogen hermosos jardines, actualmente esta Ruta se divide en dos partes: la del “Infierno”, que debe su nombre a las escandalosas fiestas que se celebraban en las villas de esa zona, y la ruta de la “Corte Celestial”, llamada así por la tranquilidad de su actividad social. Cómo no, separadas ambas por el "Limbo".

Se conservan 51 villas catalogadas, de las cuales actualmente se pueden admirar solo 19, siguiendo el rumbo de la arena a lo largo del paseo marítimo. Comenzando en la torre de San Vicente y acabando en el tranquilo Hotel Voramar, por el que parece ser que pasaron escritores como Hemingway, Alejo Carpentier o Miguel Hernández, se disfruta de un trayecto jalonado por carteles que explican cada una de las villas: Carpi, Rosita, Victoria o Amparo, con nombres que homenajeaban a sus dueñas o al mismo mar.

Parece ser que el Hotel Voramar, al que se puede ir a pasar unos días ya que sigue funcionando, fue convertido en sanatorio durante la Guerra civil, y posteriormente fue reconvertido de nuevo en hotel. Sirvió de escenario para películas, como Novio a la vista en los años 50, y  novelas como la de Manuel Vicent, León de ojos verdes, de la que os dejo un fragmento. Es curioso al leerlo cómo se cambia la historia al llevarla a una novela.

La cuestión es que merece la pena visitarlas si estáis cerca, os dejo aquí un enlace que os ayudará a seguir mejor la visita.



lunes, 8 de agosto de 2011

De visita por Cuzco

Viajar por Perú y no visitar Cuzco sería una locura. Una ciudad colonial llena de vida, que centra su actividad en una plaza heredera del imperio Inca, la Plaza de Armas.


Lo cierto es que Cuzco me recuerda a las viejas villas de Castilla, con sus casas encaladas con tejados levadizos, pero enlazadas por una extraña mixtura con esas raices incaicas que van unidas directamente a la tierra. Calles hermosas para pasear, llenas de iglesias y restaurantes nacidos al calor del turismo, que se alzan sobre cimientos de antiguos palacios de los incas más principales.

Así, la Catedral, la Iglesia de los Jesuitas, el Museo de Arte Religioso, el Templo del Sol o el Convento de Santa Catalina son algunos de los lugares idóneos para visitar.


Como el Museo Arqueológico Peruano, heredero de algunos fondos del Museo Larco de Lima, elegidos en este caso no tanto por criterios arqueológicos como por su belleza.
La belleza de esas piezas elaboradas por artistas anónimos, que usaban cerámica, plata y oro, nos acercan desde el presente a esa cultura preincaica e inca. Y se puede visitar hasta las diez de la noche, cuando ya está oscuro y las luces se van apagando detrás de ti, y se van encendiendo las de la sala siguiente, según sigues una delgada línea roja pintada en el suelo.

Pero hoy me gustaría nombrar también al famoso escritor que nació en esta ciudad, el Inca Garcilaso de la Vega. Porque he estado visitando su casa, hoy en día convertida en Museo Histórico Regional.


Ha sido una visita breve, pero que me ha permitido contemplar arte incaico y otras obras de arte colonial. El arte colonial me parece bello, utiliza motivos similares, siglo tras siglo. Ver en las iglesias esos retablos de un barroco des(trans)figurado por sus manos, tan hábiles, me resulta extraño, es como mirar la obra de un autor europeo pasada por el filtro de la inocente inmadurez. Copiar lo que los españoles llevaban allí y adaptarlo a lo suyo, esa parece que era la máxima que se imponía.

Porque he visto vírgenes marías adornadas con filigranas de oro, que adoptan la forma de la madre tierra típica de la escuela cuzqueña, o los arcángeles arcabuceros, tan conocidos, o varias pinturas de la última cena, todas con un cuy en lugar de un cordero, acompañado por frutas y alimentos típicos de la zona. Y me resulta encantadora esa forma de reivindicar su cultura, vencida por las armas, a través de esos pequeños elementos. Una ciudad con influencias diversas, una ciudad de mestizaje reflejado en el arte, que recomiendo a todos visitar.

Y ese mestizaje es lo más característico del Inca Garcilaso. Hay una sala del museo dedicada solo a él, en la que te reciben tres personajes vestidos de época: los padres de Garcilaso y él mismo, y te invitan a contemplar una escenificación de su vida. Muy didáctico y ameno, se puede ver también un vídeo que cuenta la historia de su llegada a España, para un breve tiempo, y de cómo permaneció allí sin poder regresar a su ciudad. Y de cómo escribió algunas de las obras clave que nos han hecho llegar el modo de vida de los incas, narradas de primera mano. Resulta curioso que en Montilla (Córdoba) se puede visitar también la Casa del Inca Garcilaso, donde vivió más de treinta años, y escribió su obra literaria.  

Además, estoy de acuerdo con Vargas Llosa cuando habla de las bondades de los museos, verdaderas casas de aprendizaje a través del contacto con el arte, algo que está reflejado en uno de sus muros, escrito en letras de molde para aquél que lo quiera leer.


Así que os dejo un vídeo de Vargas Llosa hablando sobre el Inca Garcilaso, en lugar de algún otro vídeo que novele su vida, que los hay. Espero que os resulte entretenido.






viernes, 29 de julio de 2011

Nuevos mundos para visitar


Casi a punto de dejar Bolivia y marchar camino a Cuzco me encuentro con una exposición bibliográfica dedicada a la ciencia ficción. Y nada menos que en la British Library, una de las bibliotecas más prestigiosas del mundo.

Out of this World es el título de esta muestra que ahonda en ese misterio que anida en la mente de algunos escritores, escritores que han dedicado su obra a novelar otros mundos, mundos aún sin descubrir, pero no por ello inexistentes. La ciencia ficción, junto a la novela fantástica, son desde mi punto de vista la nueva mitología que emerge cuando esa superstición que es innata al ser humano sale a relucir en las sociedades lógicas y racionales. Así, los mitos antiguos reviven de tal forma que se convierten en el nuevo El Dorado de varias generaciones, y no necesariamente actuales. Porque la imaginación ha formado parte de los textos escritos y orales desde siempre.

Y además, para el hombre actual pensar que existen otros mundos ahí fuera esperándole colma su deseo aventurero, sobre todo cuando se da cuenta de que eso de que "el mundo es un lugar desconocido donde encontrar maravillas sin descubrir" se ha acabado ya. Pensar que no todo termina cuando das la vuelta a la Tierra y viajas tanto que no te quedan sitios a los que acudir es un alivio. Y quizá ese deseo oculto de ser un explorador queda saciado con la lectura de estos libros: quizá existen nuevos territorios para perderse y olvidarse de las normas.

De cualquier forma, lo cierto es que esta muestra nos cuenta la historia de la ciencia ficción y su larga influencia en nuestra cultura, a través de toda clase de manuscritos, novelas y comics, presentados no solo como un género moderno, sino también como una herencia literaria que tiene su comienzo en la antiguedad. 

Textos del siglo XVI, del XVII, el mito de Frankenstein o una edición de 1906 de La guerra de los mundos de H.G. Wells, junto a obras de autores hispanoamericanos como Alejo Carpentier o Bioy Casares son solo algunos de los ejemplares que tienen su hueco en esta exposición. 

Además, si pasáis por allí, podréis dar vuestra opinión acerca de cómo será el futuro, diseñar vuestro propio alien, o participar en las conferencias que dictarán escritores actuales de ciencia ficción, como Audrey Niffenegger o Michael Moorcock. 

Una exposición que permite reflexionar sobre a dónde vamos, cómo ha sido la historia de la invención de esos nuevos mundos, y hacia dónde se dirige el nuestro.

Se puede visitar hasta el 25 de septiembre, pero por si no podéis pasaros por allí os dejo más información en su blog
y, como siempre, un vídeo sobre la exposición.




lunes, 25 de julio de 2011

Jardines de moda (II)

Ayer pasé por delante del Jardín botánico de Santa Cruz, y no entré. Pero pude pasear después por un jardín tropical. Tenía mariposario, aviario con tucanes, papagayos de distintos colores, y una torre vigía que parecía más alta que la Torre Eiffel en medio de los árboles, árboles que me separaban de la ciudad sin dejarme verla.

Un buen día de domingo entre la vegetación boliviana, libre de enormes mosquitos gracias a que aquí es invierno, pero con abejas señorita que no poseen aguijón, y son amarillas, diminutas, inofensivas para el ser humano.

Y mi paseo me hizo recordar que no había llegado a contaros nada sobre festivales dedicados a jardines.


Así que aquí tenemos el primero, Le Jardin de cabanes: festival international des jardins métisses, que se podrá visitar hasta el 2 de octubre.

Este festival reúne varios jardines creados para la ocasión en el Parc de Wesserling, uno de los mejores parques históricos del este de Francia. Formado por cinco jardines, deja espacio a otros diez temporales unidos a un ecomuseo textil que realiza muchas y variadas actividades a lo largo del año.

En este festival podréis descubrir jardines de fantasía llevados a la realidad, creados por artistas, arquitectos, diseñadores, estudiantes...Son proyectos maravillosos que aúnan  flores, frutas, legumbres, y los mezclan con construcciones de tela tejidas, impresas, que solo durarán un tiempo: son construcciones efímeras.


Y lo más importante: ahondan en la filosofía de huida del jardín contemplativo, indagando en el jardín para ser vivido y fomentando su creación. E irán acompañados de actividades nocturnas durante todo el mes de agosto.




Y otro festival interesante para el viajero es el Festival des jardins. En su vigésima edición se pueden contemplar hasta el 16 de octubre más de 500 prototipos de los jardines del mañana, a modo de semillero de ideas novedosas.

Se presentan nuevos materiales, nuevas directrices para los jardines que se plantarán en el futuro. Porque los jardines están hechos para vivir en ellos, y hay que seguir creando diseños para esos futuros jardines históricos, además de cuidarlos. Porque un jardín abandonado puede resultar romántico, pero al final deja de ser un jardín y vuelve a ser naturaleza sin domesticar.




 

Así que si os acercáis por el Valle del Loira este verano, además de visitar el castillo de Chaumont-sur-Loire podéis acercaros al festival. Creo que si os gustan los jardines, disfrutaréis de este paseo.

jueves, 21 de julio de 2011

Jardines de moda (I)

Miro por la ventana y veo palmeras. El viento que acompaña a  la lluvia tropical  de Santa Cruz de la Sierra ha tirado varios cocos al suelo, los veo debajo de otros árboles que no reconozco. Son muy distintos a los nuestros, pero aún así todo me recuerda a mis queridos jardines, esos por los que voy a pasear siempre que puedo.

Los jardines están de moda, al menos eso parece si atendemos a las exposiciones temporales que centran su temática en ellos por todo el mundo, además de a las reconstrucciones de jardines antiguos y festivales sobre paisajismo que suelen tener lugar en esta época.

Sin ir muy lejos, en Cataluña, la Biblioteca del Museo Castillo de Peralada ha organizado la exposición Jardines de Papel. Se centra en la historia del jardín de este castillo-palacio construido en el s. XIX, que integraba elementos típicos del jardín geométrico francés, junto a los senderos sinuosos del jardín paisajista. Muy cambiado en la actualidad, esta muestra nos acerca a cómo era en sus inicios, a través de documentos y catálogos con las plantas originales.

O, si nos centramos en los jardines medievales, en Turín se acaba de inaugurar la zona exterior que rodea el foso del Palazzo Madama, rehabilitada para convertirse en un jardín revivido según directrices de la época que se conservan en distintos documentos.

Serpentine Gallery Pavilion 2011 
Fotografías: Walter Herfst
Y este hortus conclusus o huerto cerrado medieval, que se observa en bellas ilustraciones de muchos manuscritos, es el tema central sobre el que gira la obra contemporánea del holandés Piet Oudolf para el Serpetine Gallery Pavillion 2011, que se puede visitar hasta el 16 de octubre. El arquitecto suizo Peter Zumthor enhebra este jardín en su proyecto de pabellón contemporáneo. Para encontrarlo, se debe seguir el jardín que se abre a las puertas del pabellón y se oculta en sus pasillos , para resurgir después en un rincón cerrado, silencioso, aislado: el jardín medieval revivido.

Y también recuerdo la exposición sobre los Jardines de la Alhambra en el Jardín Botánico de Nueva York, y...tantas otras.

La verdad es que lo más curioso son los festivales sobre paisajismo. Pero los dejo para mañana.

 Mientras tanto, un vídeo.


domingo, 17 de julio de 2011

La Opera y lo trágico

Ahora mismo, en Santa Cruz de la Sierra  está lloviendo. Qué lejos está París, y qué lejos la Biblioteca- Museo de la Opera, que forma parte de la Bibliothèque nationale de France. En junio inauguraron una exposición titulada "Tragédiennes de l’Opéra", organizada  en colaboración con la Opera de París.

Parece ser que es una muestra pequeña, con fotos, tocados, joyas y documentos antiguos que ilustran la vida y el arte de grandes intérpretes femeninas como Rose Caron, Krauss Gabrielle, Sybil Sanderson, Breval Lucienne, Ackté Aino, Emma Calvé o Mary Garden, en sus papeles en las mejores óperas: Die Walküre, Othello, Salomé, Romeo y Julieta... Estas grandes divas llevaron trajes espectaculares, preciosos tocados para dar vida a Salomé, a Siglinda, a Desdémona. Y estos objetos van acompañados de bocetos de su diseño, de fotos e imágenes de las actrices vistiéndolos, que conforman el contenido principal de esta breve exposición.

Siempre que encuentro una actividad así, pienso en todas las personas que querríamos verla, asistir a ella. Por eso, aunque se pude visitar hasta el 25 de septiembre, os dejo el enlace a un vídeo. No es lo mismo, pero bueno...

viernes, 15 de julio de 2011

Adiós, Lima, adiós

Hoy me he despedido de esta ciudad, al menos por quince días. El sol ha salido, cómo no, en el último instante. Me acuerdo de todos los que estáis en España, sobre todo de los que están en la playa. Pero he visto el sol, sí, y el mar ya no es tan gris.

He aprovechado para acercarme a la playa de nuevo, a pasear por un centro comercial llamado Larcomar. Llama la atención porque está construido dentro de los acantilados. Así, al acercarse a nivel de calle, se ven las tiendas desde arriba, con el mar de fondo. Se sabe que está ahí por las chimeneas de cristal plomizo que resisten los embites del aire, altas como tubos de un órgano. Solo que el viento esta vez  no recorre su interior.

Por eso, las terrazas de los cafés se descuelgan sobre el mar a gran altura, y hoy el agua era tan azul turquesa que era un espectáculo para contemplar.

La verdad es que estos días he paseado mucho por Miraflores, he visitado el centro, con el parque Kennedy y la Municipalidad. Pero lo que más me ha gustado es la costa, y ese mar.

Abajo, los surfistas parecían hormiguitas negras sobre la espuma blanca, y se me ha quitado esa idea de un mar gris. Porque lo he visto siempre gris, como el cielo, siempre cubierto por esa llovizna que llaman garúa. La gente no usa paraguas, llevan como mucho una capucha o se mojan brevemente con esa lluvia curiosa que no cala, ni empapa la ropa. Y era como si la humedad del aire se hubiera hecho una conmigo, y me convirtiera en alguien tan gris como ella, me mimetizara con la ciudad, y me hiciera ser tan gris como las aceras, todas de cemento.

Y solo recordara que el sol existe cuando miraba las casas pintadas de amarillo sucio. Porque el Miraflores antiguo se tizna con la polución del aire, y las casas nuevas resplandecen con materiales nuevos, edificios altos que van sustituyendo a esas casas bajas y coquetas que tantos escritores han descrito.


Me acordaré siempre de esta ciudad, por sus gentes, tan amables, y también de ese campo de golf enorme que desvía toda una calle rodeando su perímetro. En pleno centro.
Os dejo unos vídeos sobre Lima, una ciudad para recordar.

miércoles, 13 de julio de 2011

Visiones de Machu Picchu: el secreto de los incas

No sé si recordaréis una película de Charlton Heston que se rodó en el Machu Picchu en 1954, El secreto de los incas. Pues bien, hoy he encontrado una exposición en Lima sobre este emblema del Perú, en el que se exponen fotografías tomadas en el rodaje de esta película, junta a muchas otras, todas ellas espectaculares.

Visiones de Machu Picchu: 100 años de fotografía en blanco y negro, recoge las imágenes captadas por cuatro generaciones de fotógrafos a lo largo de cien años. Desde la obra pionera de Bingham a principios de siglo la exposición reúne 122 imágenes de 22 fotógrafos que han explorado esta zona a lo largo de varias décadas.

Se puede visitar hasta el 14 de agosto, en la Galería Germán Krüger , ICPNA, en Miraflores
Por cierto, la exposición va acompañada de una serie de conferencias relacionadas.




Me falta un tiempo todavía para poder visitar en persona la ciudadela inca, pero supongo que sabéis que este año se celebra el centenario de este complejo arqueológico, uno de los más visitados del mundo desde que el explorador norteamericano Hiram Bingham redescubriera sus ruinas, hace ya un siglo.
Ya os contaré cuando llegue el momento, mientras tanto, os dejo con un fragmento de la película.








martes, 12 de julio de 2011

Volar, conducir y surfear



Hace poco salí a pasear de nuevo. En Lima. Y en  un barrio cercano encontré un jardín que no esperaba. Rodeado de edificios, una acera los separa de los árboles.
Este es uno de esos jardines que no invita a pasar dentro porque no hay senderos que lo crucen, da cierta aprensión pisar el césped porque está húmedo. O cierta libertad porque te adentras en la naturaleza sin ordenar. Y pensé que estaba regado, pero quizá la humedad del mar es la culpable de que la tierra nunca seque del todo. Me gustó pasear por allí.

La cuestión es que estaba lleno de vidas recién nacidas, que paseando en cochecito recorrían la acera en una carrera improvisada. Perro en ristre y con juguetes nuevos, se preparaban para vivir su futuro en esta ciudad como conductores futuros que nunca cederán el paso a los caminantes. Cruzar la calle en Lima es jugarte la vida (casi). Pero las terrazas de las casas del jardín estaban vacías de padres, quizá por el invierno que no invita a salir, y esas terrazas bajas conviven a su vez con plantas bajas dedicadas a los automóviles, a los futuros autos de los infantes que les esperan hasta que crezcan para poder manejar. Todo es una rueda en el Parque la Redonda.

Además me impresionan los árboles de aquí, me gustan porque tienen flores rojas que van cayendo hacia la acera como manos pequeñas. Y he visto buganvillas, geráneos y cactus que adornan las calles luchando con la polución para vivir. Porque Lima está muy contaminada y la llovizna del invierno, lo que llaman garúa, baja la ceniza del cielo hasta tiznarme la piel.

Cambié de rumbo y al final de una avenida llegué a un acantilado, junto a un parque, y bajé a la playa disfrutando del sol que salió por la mañana.

Desde allí se veían pájaros mezclados con parapentistas, que aprovechaban el viento para saltar desde ese parque que recordaba a Gaudí, y así poder mirar las costas de Lima con una nueva perspectiva. Cómo me gustaría volar, y se puede desde el Parque Raimondi. Si llevas dinero suficiente y ganas de saltar por un acantilado, este es el sitio perfecto para no tener problemas. Saltos seguros.

Y luego me fijé en la arena, y quise buscarla y no estaba. Solo encontré piedras custodiando las tablas de surf. Y el Pacífico.

Los surfistas cogen las olas, y tardan en soltarlas, es bastante erótica esa relación que tienen con el agua. Siempre me pregunto qué se sentirá en ese trato tan cercano con el mar.
Por ahora solo sé que en los yacimientos arqueológicos de la costa se han descubiertos frisos de hace más de 2.000 años, en los que aparecen personas cabalgando sobre las olas. El mar siempre tan cerca, y yo tan lejos.

Me cuentan que las playas que rodean la ciudad están llenas de gente en verano, pero ahora es invierno, y solo los coches con tablas y trajes de neopreno se apiñan al lado del acantilado.

Seguiré paseando. Ya os contaré.



lunes, 11 de julio de 2011

Pasear por Miraflores

Lima es una ciudad de contrastes. Con más de 9 millones de habitantes, pasar de un barrio a otro requiere de tiempo. Y no se puede ir andando.

Y pasear es una de mis ocupaciones favoritas, porque se siente la vida de verdad. Si os dais cuenta, el coche falsea lo que se observa porque le imprime un ritmo acelerado a esa visión, un ritmo que acaba influyendo en lo que hacemos, en lo que pensamos, en lo que sentimos.

Así que en Lima, donde estoy de paso, voy andando siempre que puedo por Miraflores, ese barrio que me recuerda a Vargas Llosa, a Bryce Echenique, a tantas lecturas de antes que ya prácticamente no recuerdo. Aunque prosigan subterráneas ayudándome a pensar, y a escribir.

La cuestión es que viajando y paseando me han entrado ganas de releer esos textos que están perdidos en mi memoria, y estos paseos harán que tengan una dimensión nueva: el escenario en el que esos personajes se mueven se hará real, igual que si fuera París, o Roma, o Madrid.

Y se puede seguir "La ruta Vargas Llosa" por Miraflores, una iniciativa estupenda. Os dejo un vídeo para cuando vengáis por aquí.

jueves, 7 de julio de 2011

Plan para un viernes noche

Y yo que sigo fuera, y resulta que el viernes 8 de julio tendrá lugar la primera velada literaria en el Museo Lázaro Galdiano. a partir de las 21 horas.
Gertrudis Gómez de Avellaneda. Retrato de Federico Madrazo
Museo Lázaro Galdiano

Es una oportunidad para disfrutar de un recorrido literario nocturno, durante el cual Vanesa Pérez-Sauquillo e Ignacio Vleming leerán fragmentos escogidos de la literatura española relacionados con la temática o los personajes que aparecen en algunas de las mejores obras del Museo.

Me gustan esos recorridos a la luz de las velas, me recuerda la primera visita nocturna que hice, hace ya tiempo, al Teatro-Museo Dalí en Figueras. Llevaba el desamor marcado en la cara y  la visita nocturna al museo me impresionó mucho. Me entra la nostalgia y miro la visita virtual, ya casi no recordaba ese sofá Mae West.

Pero esa es otra historia, lo que importa ahora es que el viernes se leerá a Gonzalo de Berceo ante la pintura medieval, a Santa Teresa dialogando con la pintura religiosa del siglo XVII, a Lope de Vega y Góngora ambientados en la Sala de la Comedia, a Moratín y Goya …

Una noche distinta para el que se queda en Madrid. Para el que no pueda acudir, todavía le quedará el 22 de julio a la misma hora.

Veladas literarias en el Museo Lázaro Galdiano
Tipo de actividad: Visitas guiadas
Fechas: 8 y 22 de julio
Horario: A las 21 h.
Reserva previa, aforo limitado